Skip to content

Los TPV: algo más que cajas registradoras

TPV terminal punto venta

Por increíble que le pueda parecer a un millennial que esté leyendo este artículo, todavía quedan comercios que siguen usando las máquinas registradoras más tradicionales. Pero estos dispositivos ya están en vías de extinción. En los últimos años, incluso el pequeño comercio se ha ido adaptando a la realidad que se impone con la transformación digital de la economía. En consecuencia, las antiguas cajas registradoras han sido sustituidas por los TPV, o Terminales de Punto de Venta.

¿Qué es un TPV?

Un TPV es algo más que un mero dispositivo para efectuar el cobro en los comercios físicos. Estos aparatos funcionan como los ordenadores – de hecho algunos de ellos operan desde un PC -, con todas las ventajas que te puedas imaginar en cuanto a contabilidad digital, gestión de empleados, control del inventario, etcétera.

Al igual que los ordenadores, los TPV se componen de hardware y de software. La ventaja del Terminal de Punto de Venta en cuanto al hardware es que integra todos los elementos en una sola máquina: la CPU y los periféricos como la impresora, la pantalla y el teclado. Un Terminal de Punto de Venta se completa con la incorporación del lector de tarjetas y el de códigos de barras. El único elemento de los TPV que se mantiene igual que en las antiguas cajas registradoras es… el cajón portamonedas.

La caja registradora 2.0

Hablar de software a estas alturas puede sonar algo desfasado. Hablemos mejor de las aplicaciones y otros elementos del ecosistema digital que se ha venido gestando en los últimos años. Por ejemplo, un TPV de última generación puede operar perfectamente en la nube. Eso quiere decir, por ejemplo, que puedes controlar todas las gestiones de tu negocio desde casa, con la tablet o el móvil, y en tiempo real.

En algunos casos, los programas de un TPV vienen preconfigurados de fábrica, pensados para un tipo específico de negocio como una peluquería o un restaurante. En cualquier caso, los avances tecnológicos tienen a simplificar el manejo de los dispositivos, con un sistema intuitivo que ahorra mucho tiempo y dinero en formación para los empleados.

Ventajas de un TPV para los usuarios

Cuanto más sencillo es de usar un TPV, más eficaz y rentable resulta. De hecho, la mayor parte de los TPV se manejan con pantallas táctiles. También es un detalle incluir una segunda pantalla, para que el cliente visualice los detalles de su compra.

La ventaja más evidente de los TPV desde el punto de vista del cliente consiste en la reducción del tiempo de espera en la cola de la caja registradora. Y además se evitan situaciones de confusión sobre los detalles de la compra, porque todo queda registrado, y los datos son fáciles de recuperar y de manejar. La gestión de los pedidos y las devoluciones es mucho más sencilla gracias a las nuevas tecnologías.

El paso intermedio: el datáfono

El lector de tarjetas es un accesorio esencial en cualquier negocio, tenga o no tenga un Terminal de Punto de Venta, porque cada vez más gente paga con tarjeta. Los datáfonos actuales pueden leer tarjetas con o sin contacto, y efectúan los cobros según la modalidad financiera elegida: débito, crédito, o a plazos. Lejos están aquellos tiempos en los que el cliente debía enseñar obligatoriamente el DNI y estampar la firma en un ticket al hacer un pago con tarjeta. Aquello evolucionó hacia el uso de un PIN, y ahora sólo hay que marcarlo a partir de los 20€ de facturación. Nunca fue tan fácil pagar digitalmente en las tiendas físicas.

datafono TPV

El uso del datáfono es la fase intermedia que suelen afrontar los pequeños negocios que todavía no se atreven a evolucionar hacia los TPV. Un datáfono puede servir, efectivamente, para abrir la puerta a la digitalización integral de un negocio.  Y es que con  las operaciones electrónicas los comerciantes pueden extraer información muy valiosa sobre el comportamiento de los clientes.

Tipos de Terminal de Punto de Venta

Hay varios tipos de TPV. El más habitual es el que ya hemos descrito, y que cuenta con varios servicios de pago integrados, desde el dinero en efectivo hasta las tarjetas de crédito o el móvil. Pero también hay un tipo de TPV virtual que no está relacionado con las tiendas físicas. Estamos hablando de puntos de venta digital que operan en el ecosistema del comercio electrónico.

Pero no se vayan. Todavía hay más. Hablemos ahora de los TPV móviles. ¿En qué consisten y para qué sirven? Pues muy sencillo: se trata de un pequeño accesorio que funciona como un datáfono portátil conectado a un smartphone vía inalámbrica. Gracias a estos dispositivos, la TPV se escapa del entorno físico de la tienda. La tienda eres tú, y puedes moverte como si fueras un repartidor de pizza. Solo que el datáfono cabe en la palma de la mano.

Be First to Comment

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *